"La tortura de escribir, al fin y al cabo, es un castigo maravilloso elegido voluntariamente. Un castigo de libertad."
Alfonso Ussía

domingo, 10 de noviembre de 2013

Humildad, sencillez, solidaridad... Santi es grande.

Me gustaría dar un par de avisos antes de que empieces a leer esta entrada. Por un lado, la semana que viene me va a ser muy difícil escribir por tema de exámenes, pero haré todo lo posible para conseguirlo. Por otra parte, la entrada esta la tengo planeada desde el viernes pasado, solo que una serie de acontecimientos ocurridos el sábado la harán un poquito distinta a cómo la tenía pensada. Allá va.

Hace poco escribí una entrada sobre los ídolos y como usábamos esa palabra en ocasiones sin pensar realmente si está bien usada o no. Concluí diciendo que quizás decidir encarar tu vida hacia una persona, sin juzgar sus actos por el simple hecho de que en su trabajo son buenos, no es la mejor solución. Pero también dije que no está mal tener a modelos de vida, juzgando si sus actos son buenos o malos, no hay nadie que lo haga todo bien.

Yo tengo varios y, de momento, voy a empezar hablando sobre una persona que cuanto más descubro, más me gusta y más admiro. Algunos le conocéis por ser el frutero en la serie "7 vidas", otros por sus monólogos y otros por ser concursante en la edición actual de "Tu Cara Me Suena". Santi Rodriguez.

He de decir que yo no sé como le conocí, pero siempre me había parecido una persona muy simpática, de estas que siempre está con una sonrisa en la boca. Hacía buenos monólogos y era gracioso. Además, me sorprendió por la humildad y cercanía que derrochaba. Pero un humorista más, quizás de los buenos, pero uno más. Todo cambió el día en el que le seguí en twitter.

Cotilleé (porque soy un cotilla) sus fotos y tweets y vi que era una cuenta distinta a cualquier otra. No solo promocionaba e informaba de sus actuaciones en diversos puntos del país. Hay más allá. Solo tienes que ir y leerle. @SantiHumor.



Embajador de la Asociación Síndrome de Down de Jaén para la cual cada año realiza una gala solidaria para recaudar fondos llamada "Santi y sus amigos". Realiza visitas y colabora con el calendario solidario. Si visitas su blog http://santirodriguez.es/blog/ (altamente recomendable), verás la cantidad de visitas que ha hecho a un montón de sitios, sin la intención de hacer eco de ello. 

Otra de las cosas que a mí personalmente me encanta es que ha tenido la valentía de decir, en una sociedad tolerantísima, dentro de un mundillo donde nadie te juzga, que él es cristiano y aun teniendo una respuesta tan agresiva con la necesidad de incluso cerrar su twitter, no se ha echado atrás. Es un modelo a seguir. Un modelo enorme para la gente cristiana como lo soy yo. ¿Por qué no decirlo? ¿Por qué ese miedo? ¿Ese tabú?

Santi es para mí una referencia. Una persona a la que la fama no se le ha subido a la cabeza y que colabora siempre que puede, haciendo lo que sea. Además, refleja sus opiniones de una forma muy buena y de una manera en la que quizás incomoda un poco en su blog. 

Bien. Aquí acabaría la entrada. Pero no, porque yo personalmente tengo la necesidad de agradecerle públicamente todo lo que ha hecho, a parte de para la sociedad, para mí. Ayer, tomando información para esta entrada, llegué al blog y le escribí un comentario al que contestó en escasos diez minutos. Acto seguido me envió un email impresionante. Y ha promocionado este blog en si twitter. 

Todo lo que le tengo que agradecer no se puede expresar con palabras. Y repito, no es mi ídolo. Es una persona a la que yo admiro por cómo es. Humildad, sencillez, solidaridad... Santi es grande. Y espero tener la oportunidad de compartir una foto y, si él se deja, un abrazo.



5 comentarios:

  1. Si hubiera más Santi's ¡OTRO GALLO NOS CANTARÍA!. Igualmente le admiro y pienso que seguro que tiene más admiradores de Santi persona que de Santi humorista porque sencillamente es una persona ¡10!.

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  2. ¡YA HE LLEGADO! ¡Ahora a leer y disfrutar! Lo disfrutaré más, si cabe,porque me ha resultado muy difícil llegar hasta tí. Pero ya no me voy a marchar. Un beso.

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